Las tartas saladas se caracterizan por tener un aporte proteínico mayor que las variantes dulces. En muchas gastronomías suelen ir unidas al concepto de comida aprovechable, es decir que utiliza los restos de otras comidas o alimentos. Esta receta de tarta de cebollas es apta para celíacos.
Mezclar el almidón de maíz, con la semita y la fécula de mandioca.
Incorporar la margarina cortada blanda y la cucharadita de sal. Sumar agua de a poco: 4 o 5 cucharadas, según lo que absorba la masa (tal vez requiera más), hasta formar una masa homogénea. Dejar descansar 2 horas
Para el relleno, saltear en una sartén con el aceite las cebollas cortadas en aros y el verdeo picado. Salpimentar a gusto.
Estirar la masa y forrar una fuente acanalada Nadir. Distribuir el relleno frío, cubrir con los quesos y el huevo batido y cocinar en horno moderado 25 o 30 minutos, hasta dorar.