La lasaña más típica es la boloñesa y su origen es italiano. Pero a pesar de su origen, su nombre procede del griego “lasanon” que hacía referencia al cazo en el que se cocinaba. Aunque lo habitual es hacerla en invierno ya que se cocina en el horno, lo cierto es que también existen versiones frías. De hecho, casi cualquier receta de lasaña con verduras es perfecta para preparar todo el año.
Créditos imgen:Felix oficina
En primer lugar, cocinar las papas en una olla con abundante agua y un poquito de sal. Aparte, en otra ollita, cocinar los huevos.
Una vez cocinado todo, cortar en rodajas gruesas las papas y en rodajas un poquito más finas los huevos. Seguidamente, cortar en rodajas finas el tomate y el pepino.
A continuación, montar la lasaña en una fuente para horno Nadir. En primer lugar poner como base una rodaja de papa cocida, encima colocar unas rodajas de pepino, una rodaja de tomate y el huevo cocido. Repetir con otra capa de cada ingrediente y finalizar con un poquito de atún bien escurrido y una aceitunas negras cortadas en rodajas. Para finalizar, aliñar con un poquito de sal y aceite de oliva. Colocar un poco de queso rallado por encima y gratinar.